Tengo la costumbre de ir leyendo en el metro/tren/bus, afición que me ha hecho estar a punto -en más de una ocasión- de no bajarme en mi parada.
En antaño, solía escuchar Rap, ahora no es que no lo haga, pero por lo menos no mientras viajo en transporte público.
Ayer, decidí romper con mi rutina y me quede observando a la gente del metro. Me encanta mirarles a los ojos, ver sus gestos, sus acciones, su mirada e imaginarme su vida, en que piensan. Es como leer una historia, pero que el protagonista y la trama varían cuando el lector -en este caso, un servidor- quiere. Claro esta que los examino para intentar aproximarse a como es en realidad su personalidad, quizás no se parezca en nada -que será lo más probable- pero dicen que la mirada es el reflejo del alma y en ella reside la personalidad.
Me gusta suponer que alguien haga lo mismo conmigo y me encantaría saber que es lo que ve en mi.
Si ve algo, claro esta, porque yo no tengo percepción del alma, así que no puedo probar su existencia y en el hipotético caso, el cual su existencia sea real, si mi alma tiene dueño/a, ¿quien se refleja el/la dueño/a o aquí el esclavo?

